Looking for a gesture

This is the third of a series of Ladies dealing with the hole of her chests. I`m sure that you know what kind of hole I`m talking about… we all have one that changes its size from time to time.

Every Lady passes through different stages, gestures, hairs etc in the process of making her. This time the trickiest thing is going to be to “mould” the fabric to give her a proper body shape, so I wanted to share a few pics with you.

By the moment I have found a more natural form sitting, but the laying body gives me more accurately the feeling I want to express. Therefore I`m going to give it a chance. Wish me luck!

Another challenge is the hair, anytime I use a printed fabric as skin the hair colour and material becomes a question to solve. With this Lady I`m not sure if I like the red felt or not, the colour goes well with the emotional stage that I`m looking for, but I`m not totally sure. Maybe a white one will be more subtle, but I`m out of it and it`s really hard to find 100% wool felt in a shade of white that matches the one of the fabric. Mmmmm… As I am a believer in the good choices of the circumstances I think that I`m holding to this red and try my best to make it work.

You will see ther results. ;)

Secreter

Los escritorios me fascinan. Mi abuelo tenía un secreter, con su tapa y sus cajones camuflados y todo, un secreter como mandan los cánones. Cómo me gustaba.
Me gustaba tanto que en mi círculo cercano la palabra “secreter” se ha convertido en sinónimo de extenderte explicando un tema más de la cuenta y dar la chapa, no se les puede contar a las amigas lo mucho que te gustan los secreter.

Puede que os estéis preguntando qué tiene que ver con la entrada un secreter si lo que se ve en las fotos no lo es. Bueno, pues no es, no, pero se le parece. Un escritorio con cajones y un estante algo es, no?


Es mi secreter “corta y pega”. Las patas me las pasó una amiga y las pinté de negro. El tablero de madera es un panel de protección de un embalaje, lijado, barnizado, redodeado y canteado con una cinta de terciopelo negra. La balda es un recorte de ese mismo tablero, que hace un par de años lo corté para adaptar la mesa al taller y andaba rondando por cas desde entonces. Los responsables del “secreterismo” del escritorio, los cajones, los he comprado en Muji. Son de polipropileno, así que no son ninguna maravilla, pero me dan la altura que necesito. No sé si pintarlos de negro.


La baldita y la altura la necesitaba para que mis compañeras gatunas se asomen a la ventana. Tengo que convertir esa tela doblada en un cojín de fundamento… ya se sabe lo que pasa en casa del herrero.

Y nada, que he estado ordenando mi estudio, continente y contenido, que hasta me estoy metiendo con los papeles (!), y estoy muy contenta con la nueva distribución. Cuando esté todo terminado a ver si hago un pequeño “studio tour”.

Como no podía ser de otra manera, esta entrada me ha quedado bastante secreter.

º

PD: Lo mejor de todo es que ninguno de los elementos está unido, así que en un momento dado puedo tener una mesita, una balda y unos cajones que recolocar como me venga en gana.

PD2: Si os estáis preguntando por la ma-ra-vi-llo-sa cajonera de madera que se ve en la primera foto, es un regalazo que me hicieron mis queridas alumnas. Se lo encargaron a un ebanista local inspiradas en el mueble de DMC. Hace poco ordené todos los hilos, os lo enseñaré en el tour.

PD2b: Si os pica la curiosidad sobre alguna parte en concreto de mi estudio-taller, pedid y se os dará.

PD3: Y ahora ya sí, ¡buen fin de semana!